Corey Stewart gana la primaria republicana para el Senado en Virginia

El presidente de la Junta de Supervisores del Condado de Prince William ha sido acusado de ser "anti-inmigrante"

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    Stewart gana nominación republicana para el Senado

    El martes se dieron varias contiendas importantes que podrían tener un impacto importante en la comunidad hispana.

    (Publicado miércoles 13 de junio de 2018)

    Los votantes republicanos de Virginia eligieron el martes a Corey Stewart, un abierto partidario del presidente Donald Trump y defensor de los monumentos confederados, como su candidato en la carrera al Senado estadounidense.

    Stewart, el presidente de la Junta de Supervisores del Condado de Prince William y ex presidente estatal de la campaña de Trump en 2016, derrotó a Nick Freitas, un delegado estatal, y a E.W. Jackson, un ministro, en las primarias del Senado republicano ocurridas el martes.

    Stewart dijo que los resultados muestran que el partido republicano en Virginia respalda a Trump.

    "Vamos a apoyar sus políticas", agregó Stewart. "Eso es lo que voy a traer al Senado de los Estados Unidos y eso es lo que Virginia dijo esta noche que quiere".

    Miles votan en primarias de Virginia

    Miles votan en primarias de Virginia

    Varias contiendas están en juego.

    (Publicado martes 12 de junio de 2018)

    El Senador se enfrentará al ex gobernador y actual senador demócrata, Tim Kaine, quien es considerado como el de favorito.

    Stewart ha sido tildado por muchos como un candidato “extremadamente anti inmigrante.” El nominado asegura que durante su gestión, el condado de Prince William traspasó custodia a ICE de aproximadamente 7 mil 500 inmigrantes indocumentados que incurrieron en crímenes. Asimismo, Stewart ha dicho previamente que cree que todo inmigrante indocumentado debe ser deportado, y está en contra de las ciudades santuario y de lo que él se refiere como una “amnistía."

    El Senador Kaine no tardó en responder a su candidatura llamando a Stewart “una imitación cruda de Donald Trump quien alimenta a la supremacía blanca y alardea de ser ‘despiadado y cruel’,” agregando que “Corey Stewart sería una vergüenza para Virginia en el Senado.”

    Kaine estuvo en contra de la decisión del Presidente Trump de acabar con DACA y apoya un camino a la ciudadanía para los soñadores. De igual forma, Kaine expresó su rechazo al fin del TPS.

    Stewart se ha comprometido en llevar a cabo una campaña "despiadada" contra Kaine, pero este desafío podría ser cuesta arriba, ya que los republicanos de Virginia no han ganado una carrera estatal en casi una década, y Kaine tiene una gran ventaja de recaudación de fondos sobre Stewart.

    "En una campaña entre 'optimista solucionador de problemas' y 'despiadado y cruel', estoy muy seguro de que los habitantes de Virginia van apuntar hacia lo positivo. Siempre lo hacen", dijo Kaine.

    En un discurso de victoria, Stewart dijo que va a hacer campaña de una manera que atraiga a los votantes de “cuello azul” a lo largo del espectro político.

    "Vamos a unir la coalición que el presidente Trump reunió en 2016. Vamos a ganar hombres y mujeres trabajadores en todo este estado", agregó Stewart.

    En otra importante contienda en el estado, la legisladora republicana Bárbara Comstock ganó su primaria y defenderá su escaño en noviembre contra la demócrata Jennifer Wexton. Ambas competirán por ser la representante del décimo distrito legislativo en la cámara baja del Congreso, que incluye porciones de los condados Fairfax, Prince William y Loudoun, donde hay una gran población hispana.

    Comstock apoyó la decisión de la Casa Blanca de acabar con DACA, y ha dicho que respalda la construcción del muro fronterizo. El año pasado, la Cámara aprobó una ley, liderada por ella, que facilita la deportación de miembros de pandillas como la MS-13. Los miembros del caucus hispano del Congreso estuvieron en contra ya que según ellos incrementaría la discriminación racial.

    El escaño de Comstock es uno de los que le generan preocupaciones a los conservadores en noviembre, por temor a perderlo en lo que podría ser una “ola azul” en contra de las políticas del presidente Trump, que podría darle la mayoría a los demócratas en la Cámara de Representantes.