Una mini biblioteca en honor a los hermanitos Mejía

Seis meses después de la muerte de 3 niños salvadoreños, la escuela Lemon Road honra su memoria.

Fue una tragedia que golpeó a una familia, y conmovió a una comunidad entera. Tres hermanitos, los gemelos Alexander y Rosalie Mejía, de 5 años, e Isaac, de solo 12 meses, murieron el pasado 30 de diciembre cuando un conductor presuntamente ebrio se estrelló contra el vehículo donde viajaban con sus padres en la Indian Head Highway, en Oxon Hill, Maryland.

“Hay días que yo me desespero por tener a mis hijos, lloro”,” dijo en enero Juanita Mejía, la madre de los pequeños, que también salió herida durante el siniestro. “Estamos pasando por un momento tan doloroso. Estamos sufriendo el golpe no solo de un hijo sino de tres”.

Seis meses después del fallecimiento de los hermanitos, su colegio en Falls Church, en Virginia, decidió hacer algo para recordarlos: instalar una “pequeña biblioteca” en su honor.

La estatería en el patio de la escuela primaria Lemon Road fue inaugurada el sábado, en un acto donde asistieron otras familias que donaron libros y tendieron una mano amiga a los Mejía.

“Estamos aquí en un lugar que les encantaba venir, era su vida diaria”, dijo Juanita. “Nunca se quejaron de levantarse en la mañana, ellos alegres de venir incluso en sus días de enfermedad”.

“Saber que pusieron algo en memoria de algo que les gustaba y algo que da a la comunidad porque ahora niños pueden venir, recoger su librito, lo pueden poner de regreso o se lo llevan a casa”, continuó. “Es una librería publica y gratis para los niños.. pues.. los niños jugando con mis niños en espíritu, es algo tan bello, tan lindo”.

El acusado por la muerte de los hermanos Mejía, Thomas Daniel Hawks, de 27 años, fue arrestado a finales de enero y liberado bajo fianza mientras espera su juicio. Hawks enfrenta diversos cargos, incluyendo tres de homicidio vehicular como resultado de negligencia y dos por causar heridas graves con un vehículo mientras estaba bajo la influencia del alcohol.

Hawks manejaba a una velocidad más alta de la permitida y tenía un nivel de alcohol en la sangre de 0.17, más del doble del límite legal en Maryland, según informaron las autoridades semanas después del siniestro.

Juanita y su esposo Alexis Mejía aún se están recuperando de sus heridas físicas y emocionales, pero dicen que el apoyo de la comunidad los empuja a salir adelante.

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